La noche de Pesaj
David esperaba todo el año la noche de Pesaj. Venían los tíos, con sus novedades y reveses laborales, la incontable cantidad de primos, la abuela cocinando sus deliciosos varenikes y la familia del joven David. Tanto su madre como su padre eran más bien tímidos, no solían hacerse eje de los temas de conversación y sus seis hermanos emitían un total de ocho palabras sumando todas sus participaciones. El que más hablaba con diferencia en toda la reunión era el tío abuelo Yosef, o José como le decía el papá de David, un personaje totalmente intimidante para toda la familia. Se sentaba en la cabecera de la mesa e interrogaba a los variopintos personajes que se le presentaban a la cercanía, probando la ignorancia de estos y demostrando que era el hombre más inteligente, culto y destacado de la mesa. Su ilimitado poder se veía restringido solo por el héroe de David, el abuelo Adi. El abuelo era un hombre sereno, de pocas pero justas palabras. Era un hombre de cultura e inte...